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Cocinas non stop

4 RESTAURANTES MOLONES CON COCINA SIEMPRE ABIERTA

 

El hambre no cierra nunca, y las cocinas ‘non-stop’’ de estos cuatro restaurantes en Madrid, tampoco. ¡Toma nota!

 

Seamos sinceros: el reloj de tu estómago no es precisamente suizo y a ti no te pica el gusanillo, te ruge como un león. El antojo o el hambre voraz pueden llegar a cualquier hora y, cuando lo hacen, no hay nada que más haga rechinar los dientes que el clásico: “Lo siento, ya hemos cerrado la cocina” a las 3 y 30h de la tarde. Si tú también vas a contrapié del mundo, este post es para ti. Te recomendamos cuatro restaurantes en Madrid que, como tu estómago, abren todo el día. Nos vas a querer, y lo sabes ; )

 

TANDEM

 

 

El restaurante hermano pequeño del famoso Triciclo es de carácter hiperactivo: su cocina trabaja sin parar todo el día para hacer las delicias de tu paladar a la hora en la que sea que te pique el gusanillo. La propuesta de Tandem es sencilla, pero resultona y, sobre todo, muy honesta (sólo trabajan con ingredientes frescos). En su carta encontrarás platos de picoteo fríos, bocadillos (su bocata chino al vapor es un escándalo de bueno), ensaladas y deliciosos guisos abuelita-style elaborados en Triciclo y terminados en el propio Tándem (como los riquísimos canelones de Ferrán, con pollo y setas). Acompáñalo todo con unas cañas, ¡y a vivir!

Santa María, 39

 

BAR NAVAJA

 

 

Malasañero empedernido, este es tu ‘garito’. El Navaja es uno de los locales más animados de Malasaña, y es por algo. Su cocina abre todo el día y, con ella, una colección de platillos de inspiración gallego-peruana que a nosotros nos han robado el corazón por su sabor y su honestidad. Agarra un taburete de su preciosa sala de aires ‘vintage’ antes de que te lo quite algún espontáneo (el Navaja es pequeñito, sólo apto para almas amigas de la jarana y el griterío) y prepárate para disfrutar de un festín de sabores en el que brillan cual lámpara de neón platos como las navajas ‘nikkei’ que dan nombre al local, el aguachile de gambón o sus adictivas ‘xoubas’ con ‘panko’.

Valverde, 42

 

LA GABINOTECA

 

 

Conocer la cocina de Nino Redruello significa engancharse de por vida a sus platillos (esas “idioteces”, que le gusta decir a él, que siempre están deliciosas). La Gabinoteca fue su primer local: en el Nino homenajea a su abuelo (Gabino, el famoso ‘hacedor’ de las tortillas de La Ancha) y da la vuelta a un concepto de toda la vida como las tapas aportándole un puntazo de calidad y otro de travesura y creatividad. Toma nota de algunos de sus platos, que esto promete: ‘gyozas’ de ropa vieja, potito de huevo, patata y trufa (este es un ‘hit’); ‘bao’ de albóndigas marranas (así, tal cual) o “merluza frita embadurnada en lo que sobra de una ensalada de tomate” (¡literal!). Y, de postre, la torrija del abuelo Gabino (receta cuarentona). ¡La boca agua!

Fernández de la Hoz, 5

 

LAMUCCA

 

 

Lamucca es uno de esos restaurantes-salvavidas que siempre están ahí para regalarte un soplo de oxígeno cuando empieza a cundir el pánico. Su cocina, claro, también abre todo el día y es perfecta para salir al rescate de tu estómago -o el del amigo de turno- cuando, a las siete de la tarde, de pronto os entra un antojo de nachos irreprimible (los ‘tekki’ de La Mucca, con su toque súper picante , están para chuparse los dedos). Aquí vas a encontrar una colección de platillos de esos a los que ni el mayor tiquismiquis de tus conocidos sabría decir que no: pizzas a tutiplén, ‘burgers’ para los fans de la carne y una buena colección de ensaladas para sus alteregos vegetarianos. ¿Quién da más?

 

Almagro, 3

Carlos Cambronero, 4

Prado, 16

Serrrano, 91

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