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4 restaurantes top más allá de la M30

Ah, la M30. Hay quien todavía cree que la famosa arteria es algo así Ah, la M30. Hay quien todavía cree que la famosa arteria es algo así como el ‘Finisterrae’ madrileño, la frontera que marca el fin de la metrópoli y del hábitat del gato nativo y de adopción. ¡Qué equivocados están! Por ello te chivamos 4 restaurantes ‘top’ en Mahoudrid más allá de la frontera de la M30 y en los alrededores de la ‘city’. Abróchate el cinturón, que nos vamos.

 

El Kiosko: tapas para compartir entre amigos (Las Rozas, Pozuelo, Boadilla, Montecarmelo)

 

El Kiosko abrió su primer local en el parque de El Cantizal, en Las Rozas. El pequeño restaurante acristalado y con una gran terraza se convirtió en un éxito casi instantáneo por su decoración de aire vintage y su propuesta sencilla, honesta y resultona de tapas y platos informales para compartir a precios muy asequibles (de su hamburguesa de carne de buey de La Finca se cuentan maravillas, ¡y es por algo!). El siguiente local llegaría en Heron City y, después, en Pozuelo de Alarcón donde el restaurante se ubica en un coqueto kiosko casi totalmente al aire libre (además también puedes encontrar El Kiosko en Montecarmelo y en Boadilla). Si te dejas caer por allí apúntate estas recomendaciones: hamburguesa con carne de buey y pan de cerveza (de esto ya habíamos hablado, ¡pero insistimos!); flor de alcachofa con jamón; tartar de salmón Ikura… que saben siempre mejor acompañados de la cerveza de la casa.

 

 

80 Grados: bocaditos de pura gloria cocinados a baja temperatura (Las Tablas)

 

80 grados es la temperatura máxima a la que cocinan sus pequeñas delicias en formato tapa en este restaurante en Las Tablas. Aquí vas a encontrar un local moderno, amplio, hiper luminoso y con terraza para disfrutar del sol decorado en un estilo minimalista y vintage. La carta te propone selección de platillos clásicos reinventados con un punto creativo (salmorejo con helado de parmesano; dumpling madrileño….) y, a veces, algún que otro guiño internacional (empanadillas de langostinos al curry con ketchup de cereza, dumpling de conejo al ajillo…). ¿Lo mejor? La mayoría de los ingredientes con los que se elaboran los platos son de proximidad (no más de 50 km de distancia desde los locales) y, cuando se puede, ecológicos.

 

 

El Bund: el chino con ‘glamour’ en un chalet de Arturo Soria

 

Hay restaurantes chinos, y después está El Bund. Este chino, localizado en un exquisito chalet de Arturo Soria, combina a las mil maravillas una gastronomía china auténtica (no es raro ver a chinos comiendo allí, siempre una buena señal) y un entorno de lujo. El local se inspira en una casa típica del Shangai de los años 30 (el nombre del restaurante homenajea al famoso barrio de la ciudad) y cuenta con una terraza interior que te va a enamorar. En su carta encontrarás una amplia selección de platos sichuaneses entre los que los imprescindibles son los dim sum (elaborados a diario por ellos) y el pato marinado al estilo de Hangzhou. El capítulo de pescados también merece mucho la pena. Llévate a esa persona especial a disfrutar de una cena memorable: ¡no la olvidaréis!

 

 

Panorama: el ‘oyster bar’ con vistas a la ‘city’ de Majadahonda

 

Que hay vida más allá de Madrid lo saben muy bien quienes acuden a deleitarse a Panorama. Este ‘oyster bar’ de moda en Majadahonda cuenta, entre otras cosas, con unos espectaculares ventanales desde los que incluso puedes ver las cuatro torres de Madrid (e imaginar a los agobiados urbanitas sufriendo mientras tú te regalas un banquete de ostras). El local -que, hay que decirlo, es de los que enamora al primer pestañeo por su espectacular decoración– propone una carta muy especializada en producto marino (ojo a sus “chuches”: deliciosos bocaditos de marisco para “entrar en amor”) y carnes a la brasa. Todo muy ‘compartible’, perfecto para disfrutar con amigos.

 

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