Platos castizos a los que no te vas a poder resistir

Soy foodie y soy madrileño, con lo cual, entenderéis que me encantan los platos castizos. Sí, esos mismos que estás pensando: callos madrileños, oreja de cerdo, mollejas, torreznos… pero no tengáis miedo que no son tan aterradores como pensáis algunos, de hecho hasta que no los pruebas no te das cuenta de lo que realmente has estado perdiéndote. Aquí os voy a recomendar donde podéis probar algunas recetas castizas con un pequeño twist de modernidad que los hacen aún más irresistibles.

 

El Escaparate en el que no solo te quedarás mirando

En pleno Chamberí… El Escaparate (Vallehermoso, 36) donde encuentras lo de toda la vida con un toque de modernidad. Su barra está llena de productos gastronómicos y muchos están a la venta; como gildas, aceites, boquerones, etc. Un sitio con vida propia!

Aquí probamos los torreznos. El plato estrella debe su fama a la cocción; primero se cocina al vacío a baja temperatura durante 8 horas para mantenerlos jugosos, y después en el horno a muy alta temperatura y un poco de gratinado, el cual le da el toque crujiente. Este es el secreto de estos torreznos de toda la vida que tienen un toque moderno e innovador que va a hacer que vuelvas a tomarte la caña de siempre con los torreznos como nunca.

 

No pierdas La Esperanza de probar las mejores mollejas

Si no viviste los años 70, no te preocupes… en La Esperanza (Torredilla del leal, 3), situado en Lavapiés, te adentrarás en su rollo setentero y castizo ¡Vas a poder disfrutar hoy en día de platos que triunfaron siempre!

Su cocina se basa en reunir todas las culturas que están alrededor del mediterráneo, creando una variada carta que te transportará no solo a los 70.

Lo que nadie sabe es que tiene platos de casquería increíbles, como sus manitas de credo en forma de carpaccio o las mollejas, elaboradas con un rebozado crujiente, ensalada y una salsa especial secreta, ¡Creo que no he probado mejores! Este plato, con un toque de innovación a la hora de presentar y elaborar el plato, cambia por completo nuestra visión de las mollejas tradicionales.

Y si te apetece seguir en los 70 al terminar de cenar siempre tienen eventos en la parte de abajo del local, música en directo, monólogos y ambiente donde podrás disfrutar de unas cervezas como te mereces.

 

La Nobia que me dio a probar los mejores callos

Sí y no hablamos de la novia sino de La Nobia (Salitre, 45), un bar de Lavapiés que sorprende a todo el que entra con su arte urbano y su originalidad, es un local que tiene alma castiza.

¿Podrías imaginar unos callos con un concepto gastronómico y elaborado? ¿No? Os lo voy a explicar, tradicionalmente los callos en Madrid se comen con pata y morro, a diferencia de otras comunidades donde solo se come el callo como, por ejemplo, el menudo en Andalucía. Aquí, además, lo que hacen es separar la tripa del morro, cocinando la tripa al estilo tradicional, mientras el morro se marca aparte en la plancha para dar un toque crujiente; después el plato se corona con el chorizo y morcilla en finas láminas y una pequeña ración de patatas. Con esto consiguen que, ya en la mesa, podamos disfrutar de todos los sabores de este plato tan madrileño y que, según nos afirmó el responsable del bar, aprendió a cocinar de la mano de su abuela.

 

Alma Cheli y su Guiso de oreja con garbanzos, setas y ajís

Y para sitios con alma, tenemos un gran bar y restaurante como Alma Cheli (Santa Engracia, 103) donde degustamos su guiso de oreja con garbanzos, setas y ajís, un plato singular y complejo a la vez, y que nos sorprendió desde el primer momento.

La oreja se convierte en una carne muy jugosa que se deshace en la boca, con garbanzos cocinadnos a la perfección con la salsa, la cual con un leve toque picante del ajís ¡Imposible no mojar pan!

 

Kino Jeréz

Estás a punto de descubrir los planazos cañeros en Madrid...

¿Eres mayor de 18 años?

Mahou recomienda el consumo responsable 5,5º