Platos con los que romper prejuicios y ganar en sabor

“Las mujeres no juegan al fútbol tan bien como los hombres”; “todos los andaluces son graciosos y los vascos muy serios” o “los hombres no bailan tan bien como las mujeres”. ¿Qué es todo esto? ¡Un montón de prejuicios! Al caer en ellos, no solo estamos dando por sentado cosas que probablemente no sean ciertas, sino que nos estamos perdiendo muchas otras por no olvidarnos de ellos.

 

Y eso es justo lo que hemos hecho. Para demostrar que no hay que dejarse llevar por las apariencias, te descubrimos tres restaurantes de Madrid que a pesar tener una marcada especialidad, lo bordan preparando otros platos que, en principio, no les corresponden. Además, los maridan con Mahou 0,0 Tostada, una cerveza que también rompe prejuicios pues, aunque tiene 0’0 alcohol, nos permite disfrutar de todo el sabor de la cerveza gracias a la combinación de diferentes maltas tostadas. ¡Aquí van!

 

La Gastro Salvaje: un mexicano con fideuá       

 

La Gastro Salvaje (Ponzano, 93) es un restaurante especializado en cocina mexicana y asiática. En este local, el chef Chema Soler junto a la mexicana Cynthia Pariente preparan algunos de los platos más populares de México (aguachiles, tacos, elotes), junto a otros bocados no menos conocidos de street food asiática como gyozas o baos. Ambos aportan el toque internacional a la casticísima calle Ponzano, pero ¿sabes que uno de los platos más solicitados del restaurante es la fideuá con costra?

 

Lo que oyes. Y es que Chema, que nació y se formó como cocinero en Valencia, ha querido permitirse esta licencia para mostrar también a los habituales de La Gastro Salvaje su buen hacer con la cocina mediterránea. Tenemos que advertir que lo borda: el cocinero se olvida de la fusión que impera en su cocina y prepara una fideuá con costra de lo más canónica. Elaborada con calamares y langostinos, se remata con un gratinado de alioli con soja que le da un toque espectacular; como que nos transporta a la terreta en cada cucharada. Eso sí, previo paso por México y el continente asiático.

 

 

La Falda de Lavapiés: una tasca de barrio con debilidad por la cocina asiática

 

Lavapiés es ese lugar de Madrid en el que puedes disfrutar de un chotis castizo o bailar al ritmo de una batukada. Por eso, no es de extrañar que en La Falda de Lavapiés (Miguel Servet, 4) puedas encontrar una de las mejores tortillas del barrio—receta clásica de nuestra gastronomía por antonomasia—al mismo tiempo que platillos típicos de la cocina china, como las gyozas, o la coreana como los saam. Precisamente, el saam de panceta y sardina ahumada, un plato en el que se unen los sabores del mar y de la montaña, y que se ha convertido en uno de los hits de esta tasca contemporánea que regenta el gallego Xan Otero. Por supuesto, sus raíces también están presentes en algunas de las propuestas de este restaurante que se ha ganado el favor de los vecinos de Lavapiés por su buen hacer y sus precios amables.

 

 

La Cevicuchería: un peruano con pasión por la pasta italiana

 

En La Cevicuchería (Téllez, 20) son unos maestros del ceviche; de hecho, tiene nueve tipos distintos con los que transportarte a Perú a base de leche de tigre. Por eso sorprende encontrarse en la carta de este restaurante que se define como “esencia del peruanismo puro” un plato de pasta que nos remite más a Italia que al país latinoamericano. Hablamos del Tagliatelle marino de langostino, una receta de clara influencia transalpina, elaborada con salsa cremosa de rocoto (una variedad de ají típica de Perú), nata, langostino y queso parmesano. Una mezcla que rompe tópicos, con productos de ambos países, y que gana aún en sabor si la acompañamos de una cerveza con auténtico sabor a cerveza. “Una 0’0 tostada, por favor”

 

Estás a punto de descubrir los planazos cañeros en Madrid...

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