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Un día “diferente” en Lavapiés

Lavapiés es uno de los barrios más vibrantes de la ciudad. Un barrio donde todos y todo tienen cabida, y en el que es posible disfrutar por igual desde las costumbres más castizas, con tascas de barrio y casas de comida tradicional, a las más contemporáneas, como las relacionadas con las artes escénicas alternativas. Esa versatilidad, esa capacidad de adaptación -da igual que en sus calles sea de día o de noche- hace que hayamos elegido Lavapiés para recorrerlo con esta ruta, alternando bares y tabernas con historia, con librerías, galerías de arte y salas de teatro.

 

Benteveo (Santa Isabel, 15). ¿Qué mejor forma de comenzar un nuevo día que salir a la calle en busca de un buen aperitivo? Situado en uno de los esquinazos de la calle Santa Isabel, es una de esas tascas de toda la vida –su mobiliario parece sacado de la serie ‘Cuéntame cómo pasó’- que vuelven a estar de moda tras un ligerísimo, casi imperceptible, lavado de cara. Y para picar, que es a lo que hemos venido, propuestas que no fallan: humus casero, la clásica ensaladilla rusa o albóndigas de receta tradicional. Aunque si hay un plato realmente imprescindible en Benteveo es el lomito, un bocadillo muy típico de la gastronomía argentina -de donde procede uno de sus propietarios- con filete de ternera, jamón, queso, lechuga, tomate, huevo y salsa cordobesa. Todo un must en este bar.

 

Café Pavón (Embajadores, 9), otro de esos bares de barrio que se ha reinventado, solo que éste, además, tiene mucha historia detrás. Muchos lo recordarán porque era la cafetería del antiguo Teatro Pavón, levantado a principios de los años 20 del siglo pasado; en su honor alberga el ser uno de los primeros edificios madrileños construidos enteramente en estilo Art Decó, y de entonces conserva -tras una leve reforma- el techo de madera original de 1924 y la barra de zinc de la época. En ese entorno se puede disfrutar de una propuestas de lo más clásico, de esas que no son nada pretenciosas y que están cargadas de casticismo. Su menú del día se compone de un único plato, desde lasaña a tartar de salmón, o chile con carne. La propuesta varía si vamos en jueves, el día dedicado a los platos veganos, o en sábado, consagrado al brunch, y muy completo, por cierto, porque se compone de huevos benedictinos, café, zumo de naranja y hasta bloody mary.

 

Swinton

 

La tarde es el mejor momento para hacer algo diferente, como ir de tiendas, pero tiendas poco convencionales que son las que nos gustan a nosotros, o disfrutar de algunas de las numerosas propuestas teatrales y espectáculos en alguna de las numerosas salas que aglutinan sus calles.

 

Swinton and Grant (Miguel Servet, 21), un espacio consagrado a la cultura actual y al arte urbano que es a la vez librería, café y galería de arte. Sobre las estanterías de Ciudadano Grant -nombre que recibe el espacio dedicado a librería- hay cómics, fanzines y otras rarezas relacionadas con el street art. De hecho, dicen que cuenta con la mejor selección de publicaciones especializadas en este género en Madrid, fruto de la fascinación de sus socios por este mundillo, así que lo mejor es echar el rato y buscar algo original. Bajando las escaleras está Swinton Gallery -la galería propiamente dicha-, un espacio curioso porque solo acoge exposiciones de artistas urbanos, a quienes se les brinda la oportunidad de dar a conocer y comercializar su obra en un entorno distinto al callejero. Una iniciativa inusual que se agradece.

 

Teatro del Barrio (Zurita, 20). Impulsado por un nombre conocido de la escena teatral como Alberto San, este teatro no es solo una sala con una programación cargada de títulos para despertar y remover conciencias a diario. También es una cantera y un escaparate para nuevos talentos y eso la hace diferente. De hecho, es uno de los más destacados de la escena off nacional, ya que sobre sus tablas han pasado títulos de obras alternativas y diferentes representadas por toda España. Pero lo suyo trasciende la pura interpretación porque en su programación nos podemos topar con conciertos, noches de baile y swing, espectáculos para niños, cursos de interpretación, talleres formativos, charlas con contenido y conciencia social… Y lo mejor es que muchos de sus espectáculos son de entrada libre y gratuita. Merece la pena consultar su programación o simplemente, dejarse caer a ver qué se cuece por allí.

 

Café Barbieri (Ave María, 45). Un lugar perfecto para acabar el día. Las noches del Barbieri son conocidas desde que abriera sus puertas a principios del siglo XX. Es decir, que si las paredes de este mítico local situado a un paso de la plaza de Lavapiés hablaran, seguro que contarían historias no aptas para todos los públicos. Solo por eso merece la pena anotar esta dirección como parada obligada; por eso, y porque cada noche diferentes bandas y grupos de música se suben al escenario del café con estilos y repertorios que varían cada día: los lunes toca swing, martes jazz, miércoles flamenco, jueves soul… y así sucesivamente a lo largo de toda la semana. Lo habitual es que sus mesas se llenen, por eso lo recomendable es reservar sitio -con consumición incluida- si no queremos quedarnos con las ganas de disfrutar de una grata velada como broche de oro a una jornada completa y diferente por Lavapiés.

 

Barbieri

 

 

Noelia Santos

Madrid Diferente

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