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De cañas por la Plaza Mayor

Nadie lo diría observando el magnífico estado de salud por el que atraviesa ahora mismo. Pero sí, la Plaza Mayor de Madrid, órgano vital de la capital, cumple este 2017 cuatrocientos años de vida; cuatro siglos viendo en primera fila la evolución y crecimiento de la ciudad. Y para conmemorarlo, os proponemos una ruta cervecera haciendo parada en algunos de los locales más emblemáticos que florecen en su entorno y, de paso, conocer los secretos que éstos custodian.

 

Torre del Oro, aromas andaluces en el corazón de Madrid

Si hay dos regiones de nuestro país en las que la expresión ‘irse de cañas’ adquiere un pleno significado, son Madrid y Andalucía. Ambos territorios se dan la mano en este insólito establecimiento: La Torre del Oro (Plaza Mayor 26), situado bajo soportales de la plaza. Verdadero museo taurino, en él se pueden degustar tapas y raciones típicas de la gastronomía andaluza, como el pescaíto frito o las gambas al pil pil, regadas por unas refrescantes cervezas. Por cierto, ¿sabías que siglos atrás en la Plaza Mayor se celebraron numerosas corridas de toros?

 

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Bodegas Ricla, un oasis castizo en la zona más turística

Nos toca dirigir nuestros pasos hasta el número 6 de la calle de Cuchilleros. En ésta céntrica ubicación se destapa Bodegas Ricla, una acogedora y diminuta taberna fundada en el año 1910, aunque su origen, ya como bodega, se remonta a 1867. Es uno de los rincones más castizos de Madrid, y puede presumir de que sus camareros son de esos que tiran cañas con una cuidada excelencia y maestría. ¿Sus opciones de acompañamiento? Desde unas tapas de bacalao en aceite a unos callos, pasando por unos afamados boquerones en vinagre. Animada y con sabor centenario, según cuentan, sus muros sirvieron de refugio durante la Guerra Civil.

 

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Mesón del champiñón. Aquí el champiñón es el Rey

Salimos de la plaza, pero no tenemos que irnos muy lejos para topamos con un lugar sorprendente y que nos envuelve por completo. Es el Museo del Champiñón (Cava de San Miguel, 17), que habita en los gruesos muros que soportan el peso de la Plaza Mayor desde 1964. Su mobiliario rústico de madera combina con sus toscas paredes y techos y, como su nombre bien indica, el auténtico protagonista de este pintoresco lugar es el champiñón. Obligatorio beberse una caña acompañada de una ración de este manjar, que sirven a la plancha, con aceite y un pedacito de chorizo en su interior. Antes de seguir nuestro histórico paseo, un poco más de historia: la cueva abovedada en la que se encuentra el Mesón se ubica en las mismas galerías y recovecos que tan bien se conocía el bandolero Luis Candelas para huir de la justicia.

 

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La Conservera, latas capaces de enamorar

De formas puras, limpias y minimalista, La Conservera Delistore & Tapas (Calle Mayor 49) fusiona en un mismo espacio una exquisita tienda de conservas con una moderna taberna. Su ubicación no puede ser más ideal, con vistas al célebre Mercado de San Miguel y la Calle Mayor. ¿Su propuesta? Productos premium de las Rías Gallegas como berberechos, zamburiñas o mejillones que podremos degustar, caña en mano, directamente de la lata. Así es este local de Frinsa, un rinconcito con aromas a Galicia que nos permite hacer una pausa mientras nos deleitamos con el histórico paisaje urbano que nos rodea.

 

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Manuel García del Moral – Secretos de Madrid

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