Ruta por plazas con encanto

Para conocer una ciudad y todo lo que en ella habita, nada como darse un paseo a pie y caminar por lugares poco transitados, callejones desconocidos y plazuelas con historia. Solo así, podremos descubrir la esencia más genuina de la ciudad. Y lo mejor es que siempre hay un bar aguardando a la vuelta de la esquina para descansar durante el paseo y tomar una cerveza. ¿Nos acompañas?

 

eat&love. La Contenta, la taberna chulona de la Plaza de Chamberí 

 

Hoy nos vamos a chulear al barrio más castizo de Madrid: Chamberí. Allí nos quedamos en la plaza del mismo nombre, la plaza de Chamberí, un rinconcito tranquilo (nada que ver con su vecina, la jaranera plaza de Olavide) ideal para plantarse en una de sus muchas terrazas con una caña bien fresquita y olvidarse de todo. De entre los muchos locales de esta plaza, nosotros nos quedamos con uno, humilde y cariñoso: La Contenta. (Plaza de Chamberí, 3). La oferta no es demasiado extensa, ni falta que le hace: aquí venimos a tomar el aperitivo y nos basta con unas cañas tiradas con maestría y una ración de sus empanadas argentinas para ser más felices que las perdices. Puedes disfrutarlas en su coqueto interior o en su terraza, escuchando a los pájaros cantar. ¡Esto es vida!

 

 

Gastronomistas. De paseo por las placitas de Conde Duque

 

La zona de Conde Duque nos encanta. Más, si cabe, cuando las buenas temperaturas acompañan y florecen las placitas que hasta ese momento parecían escondidas, de este barrio que se encuentra a caballo entre Princesa y Malasaña. Una de ellas, la de Guardias de Corps, a los pies del Centro Cultural, es una gran alternativa para el terraceo en la capital. Y muy cerquita de ella, La Lata de Sardinas (Limón, 12), una taberna de tinte moderno y buena cocina que merece la pena ser explorada. Sus alcachofas en tempura con parmentier de boletus y ali oli de miel son una maravilla, así como un claro ejemplo de las intenciones gastronómicas del espacio. Cocina mediterránea con trazas del mundo para acompañar unas cañas, ambiente íntimo, muebles retro y una interesante carta que va mucho más allá de las sardinas. Aunque, bien es cierto, las que preparan marinadas con salsa de cítricos y wakame son para no pasar por alto.

 

 

Madrid Cool Blog. Domingo latinero en la Plaza de la Paja

 

Los fieles a los domingos en La Latina conocen bien la Plaza de la Paja. Todavía no ha sucumbido al turisteo, por eso es el lugar favorito de los jóvenes bon vivants de Madrid. Los grandes árboles de la plaza hacen que siempre haya sombra y como hay pocos bares sigue siendo un entorno tranquilo. ¿Mi recomendación? Sin duda Delic (Costanilla de San Andrés, 14), con sus cervezas bien fresquitas y su picoteo informal. Después de reponer fuerzas no dejes de visitar el Jardín del Príncipe de Anglona, uno de los sitios más románticos de Madrid. El acceso es libre y gratuito, así que no te cortes y entra a este lugar tan especial donde el tiempo parece que se detuvo hace 200 años.

 

 

Madrid Diferente. El 2D, un emblema del espíritu malasañero

 

Si hay una plaza mítica en Madrid, tanto por historia como por popularidad, esa es la del Dos de Mayo con la que se rememora el levantamiento popular que tuvo lugar durante la Guerra de la Independencia de España contra a las tropas francesas. Pero de ambiente bélico nada de nada, aquí lo que se lleva es una atmósfera genuinamente malasañera, esa que vive la calle a cualquier hora del día, sea cual sea la época del año. Si tuviéramos que escoger un local de entre todos los que la rodean, el 2D (Velarde, 24) es un firme candidato a llevarse el puesto, situado en la esquina de San Andrés con Velarde. Es la típica taberna de finales de los años 70, que ha sabido aguantar el paso del tiempo sin alterar su estética: es de las que todavía conservan la barra de mármol y azulejos, como los de las paredes, columnas de hierro originales y lámparas de época. Y las cañas son todo un reclamo, porque aquí saben tirarlas con maestría, para acompañar ricas tostas, tapas y conservas muy castizas. Quizá por eso la hora del aperitivo es todo un ir y venir de gente. Tanto su espacio interior, abierto y con vistas a la plaza, así como la terraza, son el mejor punto de partida para comenzar la noche malasañera más auténtica.

 

 

Madrid Seduce. Terraza Lobbo, oasis exquisito en El Viso

 

Enfrente del Auditorio Nacional de Música se encuentran los Jardines de Pablo Sorozábal, donde también habita el Parque del  Ajedrez denominado “El Sueño de lo Imposible”, un tablero gigante con 32 figuras y 6 esculturas.  A su vera, un sueño hecho realidad: una terraza verde, bonita y moderna llamada Lobbo (Príncipe de Vergara, 181). En su carta, platos para compartir (famosas son su ensaladilla, sus huevos rotos o sus rabas) y una apuesta por las carnes de calidad (atentos a su lomo bajo, es una delicia). Lobbo cuenta con un precioso interiorismo tanto en sala, como en sus terrazas exterior y cubierta. Tanto, que cada detalle está pensado para integrarse armónicamente con el entorno de los jardines y, cerveza en mano, respirar su belleza. Un lugar ideal para deleitarnos en cualquier época del año pero, sobre todo, en verano.

 

 

Me Gusta mi barrio. Sagás alimenta la tradición y vanguardia de la Plaza del Matadero

 

Matadero Madrid puede ponerse la medalla de haber revolucionado el barrio de Arganzuela. Este centro cultural y de arte alberga una amplia plaza en su interior que da cabida a todo tipo de actividades inimaginables: conciertos, el día de la bicicleta o de la música, teatro, exposiciones al aire libre, mercados de diseño y de productores gastronómicos e incluso verbenas electrónicas en verano. Siempre pasa algo en esta ecléctica plaza. Y para acompañar la fiesta, nada como el finger food y las cañas bien tiradas de Sagas Farmers Cook & Co (Paseo de la Chopera, 14), el proyecto ‘del campo a la mesa’ que el grupo Sagardi regenta en la terraza y en el café teatro del Matadero. Bocadillos gourmet de recetas internacionales muy divertidas y una animada parrilla para la terraza. Simplemente indispensable.

 

 

 

 

Secretos de Madrid. Bahiana Club: Un pedacito de Brasil en pleno barrio de Austrias

 

Si hay un desafío sugerente para quien le gusta disfrutar de Madrid, ése es dejarse llevar por su instinto mientras camina por la zona de los Austrias, una de las zonas con más historia de la capital. En este laberinto repleto de desniveles y sorpresas aguarda la Plazuela de San Javier. Recogida y silenciosa, tiene el honor de ser la más pequeña de todo el callejero de Madrid y, según cuentan, hasta ella se dirigía el bandolero Luis Candelas para visitar a una de sus muchas amantes: situaba a dos de sus hombres de confianza en los dos accesos de la plaza para controlar el acceso a la misma y que nadie le perturbase durante sus citas. La mejor opción para disfrutar de su calma y brisas históricas es el cercano Bahiana Club (Calle del Conde 4). Un local donde se puede saborear la mejor gastronomía brasileña y, por supuesto, tomar unas cañas en su recoleta terraza, una de las más pintonas de todo Madrid, enclavada en esa suerte de alturas y postales urbanas que es el Madrid de los Austrias.

 

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